Como ya he comentado en alguna ocasión, soy un gran aficionado a los cómics. Hace años MARVEL sacó una colección que se titulaba “WHAT IF?” (y si…?), en la que se exploraban las consecuencias para todo el UNIVERSO MARVEL de cambios en ciertos eventos clave de la Historia de dicho Universo. Si Spiderman hubiese salvado a Gwen Stacy… Si Los 4 Fantásticos hubiesen evitado la tormenta cósmica que los convirtió en súper héroes… El caso es que te mostraba todos los cambios que se hubiesen producido -a veces sutiles, pero en ocasiones cataclísmicos- en el supuesto de que determinados eventos hubiesen transcurrido por un “camino alternativo”.
Esto es algo que hacemos a veces… nos cuestionamos determinadas decisiones, y le damos vueltas al “qué hubiese pasado…” si hubiésemos tomado un camino alternativo en la vida. Haber elegido otra carrera, haber seguido –o roto- con determinada persona en un momento concreto…
La realidad es que por mucho que fantaseemos, nunca podremos volver a ese momento, o a esa época y tomar decisiones distintas… Pero aunque así fuera, habría que tener en cuenta, que de esas decisiones pasadas, ha surgido tu “universo personal”, y que son esas decisiones las que te han llevado a convertirte en quien eres hoy…
Si yo no hubiese estudiado la carrera que estudié, en el momento que la estudié, no habría conocido a la compañera de clase con la que me casé y con la que tuve una hija maravillosa. Volver al pasado y cambiar de carrera, borraría toda esa línea temporal, que me llevó a trabajar en Televisión y a conocer a algunos de mis mejores amigos.
Tampoco sería yo quien soy, si no hubiese pasado por todas las cosas –buenas y malas- que me ha tocado vivir, y que me han forjado en la persona que soy en este momento…
Personalmente, pienso que hay que respetar a ese “Yo Pasado”, porque hizo lo que pensaba que era mejor para mí y para las personas –amigos o familia- que pudieran haber influido en ese momento sobre sus decisiones. Y tal vez la lógica empleada para tomar dichas decisiones me llevaría a repetirlas hoy si se dieran las mismas circunstancias…
No vale juzgar a nuestro “yo pasado” ahora desde la perspectiva que nos da conocer el resultado de sus decisiones. Cuando apuestas, cuando decides, haces un acto de fe. Te puedes equivocar, pero lo haces con la mejor intención.
Pero como digo, la realidad es que no podemos cambiar el pasado, ni la persona en la que te ha convertido ese pasado. Pero si puedes cambiar el pasado que aun no ha ocurrido. Decidir qué pasado quieres tener en 5, 10 o 15 años, e influir sobre los eventos que te llevan hacia ese presente que aun no existe. Tomar las decisiones que te lleven a ser ese “Yo Futuro” que está dentro de ti, esperando ser creado. Tomar decisiones para cambiar el pasado que aun no ha ocurrido.
Así dentro de 5, 10 o 15 años no estarás dándole vueltas a lo que deberías haber hecho… porque lo habrás hecho!
"Pensamiento del día" para Toastmasters, Marzo 2012
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