jueves, 31 de enero de 2013

DONDE FUERES...


Hace años que viajar se ha convertido en una de mis principales actividades… Tengo una amiga, hermana, hija y nieta de pilotos, que dice que viajo mas que nadie que ella conozca… Sospecho que exagera, pero lo cierto es que viajo por trabajo -llevo el área de ventas internacionales de mi empresa- pero sobre todo por placer… Viajo para visitar familia, amigos, hago viajes con mis hijas, viajo para ver algunos conciertos, y hasta para participar en actividades deportivas…
El caso es que viajo mucho y me gusta viajar.
Para mi el viaje no es solo para hacer turismo, conocer los lugares típicos o museos -que también- sino para vivir la experiencia de un lugar: ir a los locales frecuentados por los lugareños… Perderse por las calles de una ciudad e intentar hacerse una idea de lo que sería vivir en ella… Sentir el ritmo del tráfico y la cadencia de los viandantes… Descubrir rincones y aprender a conocer los sonidos del lugar… Probar la comida típica en un lugar poco típico, donde los locales guardan con celo los secretos culinarios vedados a los turistas… Y por supuesto, probar la cerveza local.

20110901-181401.jpg
En cada sitio al que viajo pregunto por la cerveza del lugar. No la del país, sino la de la región, la ciudad o incluso la de “la casa”… Tengo la teoría de que, al igual que la evolución darwiniana se aseguró de que cada especie se adaptara a su entorno, haciéndola especialmente adecuada para dicho entorno en particular, cada cerveza se ha adaptado también a su entorno, merced al hecho de que la materia prima y el proceso se origina en el mismo… ademas del hecho de que la “selección natural” ha propiciado que a lo largo de siglos, los bebedores de cerveza hayan preferido la mejor de las opciones a su alcance (antiguamente no había cervezas importadas en el hipercor… De hecho ni siquiera había hipercor…) y hayan ido descartando y condenando al olvido aquellas que no gozaban del beneplácito de los parroquianos.
20110901-182731.jpg
También he observado que, por alguna razón, la cerveza local es la que encaja mejor con la temperatura, humedad, tamaño de vaso, forma de tirar, tapas y comidas locales… Y es en definitiva la que mejor apaga la sed en su lugar de origen… Por eso tomar una Tusker en el Masai Mara (Kenia) es la mejor forma de acabar un día de excursión por la sabana, del mismo modo que resulta de lo mas apropiado tomarse una Tiger en una terraza de Vietnam, una Angkor tras visitar los templos de Siem Reap (Camboya) que dan nombre a la propia cerveza, o una Alhambra en el sur de España…
Eso por no hablar de lo bien que encaja una Asahi o una Kirin con comida japonesa, una Cusqueña con cebiche, o una Quilmes con un asado de tira…
Al final, el turismo cervecero también es cultura y gastronomía, y una parte esencial de la experiencia que supone conocer un país…
20110901-220800.jpg
Post  original de Sep 2011  Beering all over the world


No hay comentarios:

Publicar un comentario