Nuestro tercer día en Manchester lo dedicamos a comprar regalos y recuerdos, y a dar una vuelta por el barrio gay: Tras ir de compras nos sentíamos más en contacto con nuestro lado femenino, y nos daba menos miedo dar un “paseo por el lado salvaje” a la luz del día… Qué le vamos a hacer, los chicos heteros somos así… Siempre convencidos de que, a pesar de no tener éxito con las féminas, sin duda todos los gays del lugar querrán dejarlo todo y volcarse en la tarea de convertir a los heteros en cuanto nos viesen aparecer…
La realidad es que no tuvimos ningún éxito y nadie nos miró dos veces. Supongo que quien nos haya visto pasear juntos con nuestras bolsas de Primark no habrá tenido ninguna duda de que éramos pareja y por eso no nos habrán hecho caso! Sin duda habrá sido eso, o bien el hecho de que todos los bares de la zona estaban cerrados por la mañana…
Bares con nombres tan poco proclives al equívoco como “Queer” o “Gay”, y que siempre contaban con una bandera arcoiris ondeando orgullosa sobre la puerta, ya fuera en su versión tradicional, o Incluso en una versión más “británica”, adaptando la bandera roja, blanca y azul del Imperio a una versión multicolor.
Junto al barrio gay, cruzando un pintoresco canal, se encuentra la Universidad de Manchester y fue en los alrededores de esta noble institución donde finalmente encontramos un pub abierto en el que poder tomar una pinta y hacer un alto en el camino para descansar de nuestro paseo.
En un pub de aspecto muy inglés (en realidad, muy parecido a los pubs irlandeses que se puede visitar en Madrid) pudimos probar una rica Worthington’s Creamflow, muy bien tirada por el camarero Jimmy, aunque como suele pasar en estos lares, un poco tibia para el gusto español.
Degustamos tranquilamente nuestra cerveza tostada, aprovechando el wifi gratuito y compartiendo el amplio bar con los pocos estudiantes que no estaban aun durmiendo la cogorza del sábado noche, mientras disfrutábamos del extraño placer de ver un partido de la Premier en versión original y en horario vespertino -al menos para los que no tenemos el plus este hecho resulta inusual.
Finalmente levamos anclas y nos despedimos de Jimmy, antes de emprender el paseo de vuelta que, tras recoger nuestro equipaje, nos llevaría hasta el aeropuerto, de vuelta a casa con un montón de experiencias en el zurrón, y de nuevas cervezas bajo la hebilla…
(Fin de la parte 3… Será posible que continue?)
Post original de Octubre de 2011 en Beering all over the world: Football, Beer and Rock'n'roll (tercera parte)
Lee tambien la Primera parte y la Segunda parte





No hay comentarios:
Publicar un comentario