Nueva Jersey para un chico madrileño de 15 era una pesadilla. No había transporte público, las distancias eran (y son) enormes, y encima el problema del idioma me convertía en un paria.
Perdí mi independencia. El coger la moto y poder ir a ver a mis amigos, moverme por el campo, o tomar un autobús para bajar a Madrid dejaron de ser una posibillidad. Antes de partir de España vivía en una urbanización a las afueras de Madrid, y con 14 años entraba a discotecas donde podía beber o ligar.. Era un adolescente con todas las de la ley, disfrutando de una libertad que no se ha vuelto a conocer en nuestro país…
El caso es que en New Jersey, hasta no tener carnet de conducir, no podías ir a ninguna parte si no te llevaban tus padres… Cambié la moto por una guitarra (una Hondo imitación Les Paul) y cambié las tardes con mis amigos por tardes dedicadas a tocar la guitarra y a escuchar vinilos…
Tras un tiempo empecé a tocar con compañeros de colegio. Demasiado orgulloso para que mis padres me llevasen o recogiesen de una fiesta, sólo me dejaba llevar a ensayos. Mi primera banda “The Statix” era un combo de 4 guitarras y batería… Tan patético como suena… pero lo pasábamos bien…
Tras una temporada tocando bajo con un guitarrista heavy y con Juan Carlos López-mi mejor amigo del colegio- haciendo de cantante, conocí a otro compañero de colegio que fue el primer guitarrista y músico competente con el que he tocado: Tim Fleming tenía una Les Paul de verdad, una Stratocaster americana de las buenas, y un Fender Precission del 70 que me prestaba y al final me vendió a precio de regalo…
Tras probar con un par de baterías mediocres, me acordé de Heather, la batería de mi primera banda, y así surgió mi primer proyecto serio de banda: Ground Zero.
Hacíamos versiones de Clash, Ramones, The Who, Police, Bowie, Sex Pistols… Aprendí a tocar bien, a tocar conjuntado, y hasta compuse mi primera canción… Que además me atreví a cantar…
Paralelamente, mis hermanas -Shia, Soli y Angélica- tomaban clases de canto y de piano.
Cuando a mi padre lo destinaron a Chile, nos ofreció generosamente comprarnos los instrumentos necesarios para montar la banda. Yo ya tenía un ampli de bajo y dos bajos, pero había vendido mi guitarra, así que me compró una Fender Telecaster (la primera fabricada en Japón) y un apli Peavey. A Shía le compró un Teclado Korg DW6000 y un amplificador Peavey, y para todos nos regaló una PA completo con micros y atriles... y la famosa pandereta de Soli!
Al llegar a Chile teníamos todo esto en el sótano, a lo que se unió la batería de Chuma para tener una sala de ensayo que muchas bandas de la época hubiesen deseado…
Post original de Febrero de 2015 en el blog de NADIE

No hay comentarios:
Publicar un comentario